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Ermita del Salz

En la zona más elevada de un cantil yesífero y a unos cuarenta metros sobre la carretera que une la Villa de Zuera con la población de La Paúl,  se encuentra la ermita de Nuestra Señora del Salz.

Desde esta posición se domina una amplia extensión de terreno donde el río Gállego riega las huertas de su margen derecha, aguas abajo se encuentra la Villa de Zuera. En la otra orilla los nuevos pueblos de Ontinar de Salz y El Temple, al fondo la Hoya de Huesca con las sierras de Guara y Gratal, y si el día es bueno una amplia panorámica de las cumbres de los Pirineos.

El tozal donde se asienta la ermita se denomina Salcey (llamado así por la gran cantidad de salceras que había, y hay, en el entorno). Topónimo que dio nombre al castillo musulmán de Salcey que se alzaba en el mismo lugar donde hoy está la ermita. El castillo fue reconquistado en mayo de 1118 por los expedicionarios francos que acudían, bajando por el río Gállego, para la conquista de Zaragoza.  Bajo el castillo y en la ribera del río Gállego se asentaba un poblado musulmán también llamado Salcey.

La edificación actual y su emplazamiento no nos dan una idea real de su rico pasado histórico. En 1143, la partida de Salcey más los montes de Bacarizal y de Los Rincones son cedidos a los Templarios por Ramón Berenguer IV en virtud de la liquidación del testamento de Alfonso I. Aunque no aparecen reflejados en el testamento estos bienes, por lo que bien pudiera ser que estos bienes fuesen a parar a los Hospitalarios.

Otro punto que queda en la nebulosa de los tiempos es la aparición de la Virgen del Salz. Según la tradición la Virgen se apareció sobre un sauce a un caballero templario con un manto negro.  Este caballero sería Hospitalario, ya que su uniforme era negro con una cruz blanca. (Esta tradición está sin datar, pero se supone que sería entre 1140 y 1150)

Con posterioridad los monjes cistercienses se asentaron en el Salz, posiblemente en 1152 y permanecieron allí hasta 1168. Según un documento original de Ramón Berenguer IV (Conde Barcelona y Príncipe de Aragón por su casamiento con Petronila, Reina de Aragón), existía en 1154 un monasterio de Nuestra Señora del Salz, de observancia cisterciense y como abad un tal Raimundo.

Los monjes cistercienses que se instalan en el monasterio de Ntra. Sra. del Salz provenían de la abadía francesa de Notre Dame de Gimont, donde existía un monje llamado Raimond Guillaume de Maivezin, seguramente el mismo abad de Salz, Raimundo Guillermo.  El Salz fue de los primeros monasterios cistercienses en fundarse en Aragón. Veruela fue el primero (1146), con posterioridad se fundaron Piedra (1164) y Rueda (1202), todos ellos bajo la advocación a la Virgen siguiendo la tradición cisterciense.

El Cister tenía como esencia la creación de granjas para su explotación, para ello utilizaban conversos o bien musulmanes que no abandonaban las tierras que tenían tras la reconquista. Las granjas estaban dirigidas por un mayoral, que era un religioso.  Debido a estos fines colonizadores y gracias a las donaciones de los Reyes de Aragón, los cistercienses pudieron establecer sus monasterios en los territorios conquistados a los musulmanes. También benefició el asentamiento de los cistercienses su falta de interés por los asuntos políticos y monetarios, lo cual no entraba en confrontación con los intereses de reyes, nobles u obispos.

La tradición de las granjas todavía perdura en nuestros días, ya que actualmente tierras situadas bajo la ermita son cultivadas pagando un canon o arriendo, que hasta 1959 se satisfacía al Ayuntamiento de Zuera y desde esa fecha se hace a la Junta Virgen del Salz.

Volviendo a los hechos históricos, durante el breve período de tiempo de su permanencia en el Salz, los monjes cistercienses incrementaron notablemente su patrimonio. Bien por donaciones o por compra de heredades, el Salz llegó a tener un rico patrimonio en los alrededores de Zaragoza. 

Entre algunas de estas propiedades se pueden citar:

o   El mismo año de su fundación, 1152, Juliana les donó una torre y heredad en la Almozara (perdurando en la Almozara el topónimo de Ojo de Salz para designar a una acequia). 

o   Ese mismo año compran a Pedro de Huesca una heredad en Lagata, cerca de Belchite.

o   En 1165, el Rey Alfonso II les cede la almunia de Alborque, sita en Sástago y la regalía de sal.

Además de incrementar su patrimonio, el Salz en 1162 funda en el término de Villanueva de Gállego, Nuestra Señora de Juncería. Lo hace en tierras donadas por la familia Marcaanda. No quedan restos de este monasterio situado en alguna propiedad de Burjazud, tal vez la actual Torre de Guallar.  La Virgen de Burjazud, que se venera en la Iglesia de Villanueva de Gállego pertenecía a la Juncería.

La Juncería prospera gracias a su proximidad con Zaragoza y a la protección que le presta el Arzobispo de Zaragoza.  Coincidiendo con la prosperidad de la Juncería, el Salz inicia su declive al no poder afrontar sus deudas.  En 1168 la abadía de Gimont decide vender la propiedad de la Almozara, cedida por Juliana, para saldar las deudas del Monasterio de Ntra. Sra. del Salz y que sus monjes volvieran a la abadia de Gimont. La Juncería todavía perduró hasta 1202, año en que se trasladan los monjes al Monasterio de Rueda.

En  1256 Zuera compra la ermita del Salz a Pedro Hugo de Follat, comendador del Temple en Mallén. Es posible que no fuese de la Orden del Temple y realmente fuese de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén. En 1132 Alfoso I dona conjuntamente a las Órdenes del Temple y de San Juan de Jerusalén la villa de Mallén, siendo los Hospitalarios los que se asientan en el castillo (destruido durante la Guerra de Independencia en 1813). En 1151 Ramón Berenguer IV ratificó la posesión de Mallén para los Hospitalarios, perdurando el comendador de Mallén como Hospitalario hasta principios del siglo XIX”.  Web Ayuntamiento de Mallén

La fecha de la compra puede no ser correcta, ya que José Manuel Villar en su libro “Biografía de un paisaje. Zuera” aporta una certificación realizada en 1930 por el secretario del Ayuntamiento de Zuera, Manuel Fernando, en la cual señala que el Ayuntamiento de Zuera es propietario del soto arbolado en el término llamado del Salz por la adquisición que hizo a la Orden de Caballeros Templarios el veinte de enero de mil doscientos treinta y uno. Lo cierto es que desde el siglo XIII la ermita del Salz pertenece a la Villa de Zuera por su compra a las Ordenes Militares.

A comienzos del siglo XVIII se inicia la restauración de la ermita. El edificio religioso consta de una sola nave rectangular, cuya fábrica interior parece ser del siglo XVII. La nave se cierra con una bóveda de cañón, reforzada con cuatro arcos fajones y sus contrafuertes exteriores. Las paredes interiores están enlucidas.

A la izquierda de  la nave central se encuentran las dependencias utilizadas por el santero y su familia en la planta baja, la planta superior junto con el edificio que une las dependencias con la nave central se usaron como comedor para el día de la romería. El comedor de la planta superior se destinaba para las autoridades e invitados y el adosado a la ermita para el resto de vecinos.

En 1706 se quitó el antiguo retablo, sustituyéndolo por el actual que fue reformado en 1824. La parte central del retablo la ocupa la imagen de la Virgen titular sobre un sauce, a su derecha dos lienzos que presentan a San Licer y a San José. A su izquierda otros dos lienzos que representan a San Antonio y San Pedro. El retablo está rematado con un Calvario. El cuadro que representaba a San Licer, por su estilo pudo ser pintado por Pedro Luzán, hermano de José Luzán quien fue maestro de Goya.

La Virgen del Salz es una talla de madera policromada de finales del románico. Según la tradición bizantina, la Virgen se convierte en el trono viviente de Dios con el Niño sentado en su regazo, colocado frontalmente a los fieles. Su brazo derecho se presenta separado a modo de reposabrazos del trono, mientras que con el izquierdo sujeta al Niño, ambos están coronados.

La Virgen lleva túnica roja y capa azul con adornos en amarillo que asemejan a la flor de Lis, de igual forma que es utilizada en la heráldica francesa.

A finales de la década de los 40 ocurrió un suceso que pudo tener nefastas consecuencias para la talla románica de la Virgen.  Por ser imposible acceder al interior de la ermita, parece ser que por el estado de deterioro que presentaba con anterioridad a la restauración de 1953, la ceremonia de la eucaristía se celebraba en el exterior y por efecto del calor las velas se doblaron prendiendo el manto que llevaba la Virgen. La rápida intervención de un criado que tenían los santeros evitó que prendiera la talla. Hasta hace pocos años la Virgen se vestía con diversos mantos, que únicamente dejaban al descubierto el rostro de la Virgen y del Niño. Lamento no poder precisar ni el año ni el nombre de esta persona, únicamente que era natural de Codos.

La talla fue restaurada en 1974 por los Hermanos Albareda con motivo del traslado de la Virgen a la Parroquia de Santa Engracia en Zaragoza, y posteriormente lo hizo en 1998 Felipe Cervera Vallespí.  Para evitar su robo la talla original se guarda durante todo el año en Zuera y se traslada hasta su ermita el día de la romería.  Durante el resto del año se coloca en la ermita una réplica de la talla original realizada por José Luis Sancho Aurensanz en 1981.

Existían cuatro altares laterales, los de la derecha con cuadros que representaban a San Pablo y Cristo crucificado y los de la izquierda a San Pedro y San Miguel. Al igual que los cuadros del altar, todos estos cuadros fueron robados a finales de los años 70, excepto los cuadros de los altares que representan a los apóstoles y que se conservan en la Iglesia de Zuera. También fue robada la campana de la ermita.

Además de los dos cuadros mencionados se conserva en la Iglesia de Zuera una tabla que representa a Santa Ana, La Virgen y el Niño, que estaba situada sobre el púlpito de la Ermita y que en la actualidad se encuentra situado en el Altar delante del atril desde donde se lee el Evangelio.

Según consta en una pintura mural situada bajo el coro, la ermita se terminó de pintar en 1783 siendo prior Manuel Corroza y santero José Vera. Tradición del santero que perduró hasta 1975, siendo el último Gergorio Til Pérez quien fue nombrado por pleno del Ayuntamiento de Zuera el 15 de octubre de 1940.

Las pinturas murales de las bóvedas, posiblemente realizadas por el pintor Manuel de Plano, constan de cuatro escenas: María visita a su prima Isabel, la Anunciación, Presentación de Jesús en el Templo y la Natividad de Jesús. Los lunetos de los vanos también están pintados con escenas religiosas. Todas las pinturas han sido repintadas toscamente en tiempos recientes.

La rehabilitación y conservación han sido constantes en los últimos tiempos, el pórtico de la ermita fue restaurado en 1943 y la ermita fue rehabilitada en 1953 por el Instituto Nacional de Colonización y el pueblo de Zuera, tal y como consta en una placa.  Recientemente se ha rehabilitado el entorno de la ermita.

A la derecha de la nave se encuentra un cuarto donde murió el Padre Juan Bonal fundador de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana. En 1804 junto con la Madre Rafols se ocupaban del Hospital de Nuestra Señora de Gracia en Zaragoza, arrasado durante la guerra de independencia. Para paliar las penurias del Hospital, el Padre Bonal realizaba como limosnero constantes salidas por todo Aragón mendigando alimentos, ropas y dinero, siendo el Salz un lugar habitual donde retirarse para preparar sus viajes.

Al final de uno de esos viajes cae gravemente enfermo y se retira para su restablecimiento al Santuario de Ntra. Sra. del Salz donde muere el 19 de agosto de 1829. Un día antes de morir dicta testamento ante Antonio Arruego, racionero de la iglesia de Zuera, expresando su voluntad de ser enterrado en Zuera. No obstante es enterrado en la cripta del Hospital de Gracia de Zaragoza al cambiar su primer testamento el mismo día de su muerte. Todavía puede verse en la habitación la pequeña ventana que da al altar y por donde oía misa.

La devoción a la Virgen del Salz ha perdurado desde su aparición sobre el sauce al caballero cristiano hasta nuestros días.  Existen numerosos datos sobre la celebración de la romería ya en los siglos XVI y XVII, donde dan cuenta de los gastos ocasionados en la fiesta.

Cincuenta días después de la Pascua de Resurrección se celebra todos los años la romería, los zufarienses llevan en procesión a la Virgen desde Zuera hasta la ermita haciendo un alto en una cruz que hay en el Barranco del Salado. La romería es un día de plegaria y alegría para los vecinos de Zuera, pero no todos los años lo fue.  La cruz recuerda el accidente que se produjo en la romería de 1950 donde murieron 8 personas al volcar un camión cuando cruzaba el barranco al estar destruido el puente por una tormenta del año anterior.

Hasta el comienzo de la subida a la ermita se lleva en procesión la réplica de la talla, a partir de este lugar se procesiona la talla original acompañada por el baile de los danzantes. El Dance se dejó de representar en 1915, siendo recuperado en la década de los cincuenta. Según detalla José Miguel Cortés como comentario a una fotografía de 1953, el dance se bailó por última vez en el siglo XX el 4 de junio de 1953, recuperado tres años antes.

A iniciativa de la Asociación Cultural Sujayra el 12 de junio de 2000 nuevamente se recuperó el Dance. Acompañados por los dulzaineros se representó con pastorada, moros y cristianos, el monólogo “El leñador” y los famosos dichos y motadas.  En la actualidad únicamente se danza delante de la Virgen en la subida hasta la ermita y momentos antes de la celebración de la eucaristía.

Junio, 2010. Manuel Bernal

Mi agradecimiento a todos los que han colaborado en el presente artículo, a las Hermanas de la Caridad de Santa Ana y al Párroco de Zuera, Santiago Fustero, por las facilidades que he encontrado para realizar las fotografías tanto en la ermita como en la Iglesia de Zuera.  Especial agradecimiento a la familia Til-Padilla, verdaderos artífices de esta breve historia de la Ermita del Salz.

BIBLIOGRAFIA:

Contel Barea, María Concepción. El Císter zaragozano en el siglo XII: abadías predecesoras de Nuestra Señora de Rueda de Ebro, 1966

San Martín Medina, Andrés, CP. Zuera. La Villa desconocida, 2004

Villar Marcén, José Manuel. Biografía de un paisaje. Zuera, 2006

Hemerotecas del Heraldo de Aragón, La Vanguardia y ABC

Web de:

Ayuntamiento de Zuera

Ayuntamiento de Mallén

José Miguel Cortés

Arteguias.com

Hermanas de la Caridad de Santa Ana

Grupo de Jota Aragonesa San Isidro

Red Aragón

Dance de Zuera

Para ver el fotolibro de la Ermita del Salz pulsa sobre la imagen.